El calor es esencial
Los gatitos no controlan su temperatura corporal hasta las 3-4 semanas. Necesitan una fuente de calor suave (como una bolsa de agua tibia cubierta) a unos 30-32°C la primera semana.
Cuida que no se enfríen ni se quemen: la caja debe tener espacio para que puedan alejarse del calor si lo necesitan.
Alimentación con fórmula
Si no hay leche materna, usa fórmula específica para gatitos con biberón, cada 2-3 horas. Nunca uses leche de vaca: no aporta lo que necesitan y les causa diarrea.
Después de cada comida, estimula su eliminación con un paño tibio, imitando el lamido de la madre. Mantener su peso en aumento es fundamental.
Socialización temprana
Desde la segunda semana, el contacto suave y el hablarles con calma favorecen un desarrollo emocional sano. La manipulación breve y respetuosa crea gatos más sociables.
Observa su desarrollo: los ojos y oídos se abren entre los 7 y 14 días. Ante cualquier anomalía o secreción, consulta.
Primeros controles veterinarios
Entre las 8 semanas es momento de la primera revisión, desparasitación y primera vacuna. También se evalúa su peso y desarrollo general.
La consulta a domicilio evita el estrés del traslado en estos primeros días. Criar gatitos es un desafío hermoso: la guía veterinaria te acompaña en cada paso.